En 2006 se celebró el 75 aniversario de la proclamación de la II República. Con la exposición La escuela de la II República que ha recorrido Castilla-La Mancha y los ciclos de conferencias paralelos, han pretendido recordar lo novedoso de aquellos planteamientos docentes y la vigencia de la pedagogía que inspiró la política educativa de aquellos años.
La II República y su constitución de 1931 recogen los planteamientos pedagógicos que una minoría ilustrada defendía desde finales del XIX. Las novedades de la Institución Libre de Enseñanaza, los planteamientos pedagógicos inspirados en el krausismo o las aportaciones de Luzuriaga, las asociaciones de maestros y los primeros pasos del sindicalismo, los papeles del PSOE aprobados en los congresos de 1918 y 1931, inspirarán los artículos dedicados a la educación en la constitución republicana de 1931.
No se trata de una celebración nostálgica, ni de una recopilación de objetos curiosos. Se trata de recordar, de conocer, una época de la historia de España en la que la escuela fue un elemento esencial para sacar el país de un atraso secular. También se quiere homenajear a una generación de maestros y maestras que se comprometieron con su país para sacarlo de la ignorancia y del analfabetismo. Una generación que buscaba cambiar un país, hacer país, por utilizar una expresión de la época, con un instrumento fundamental: la educación. Lo pagarían muy caro: con la vida, con la cárcel, con la represión.
Aquella fue una república de maestros y maestras entregada a una causa. La república de los maestros y los maestros de la República. El verso de Luis Cernuda que encabeza estos párrafos explica con precisión el triunfo -al cabo del tiempo, de la sombra y del olvido-, del derecho a la educación de niños, niñas, jóvenes y adultos; el triunfo de la coeducación; de la oportunidad de formación para los trabajadores; de la metodología activa basada en los hechos y experiencias; de la atención social al alumnado; de la dignificación del profesorado y de la importancia de su formación inicial y permanente.
Todos estos son valores republicanos a los que hoy no estamos dispuestos a renunciar. Reconozcámoslo con orgullo, con modestia, con satisfacción.
Exposición organizada por FIES (Fundación de Investigaciones Educativas y Sociales).













